Saturday, 25 January 2014

Miss Word: Las palabras más bellas del castellano (II)

En el artículo anterior hablaba de las palabras del año en la lengua inglesa. La riqueza de rankings en el mundo anglófono parece no hallar un equivalente en el área hispánica. Un simple rastreo en Google remite a una serie de páginas acerca de la palabra escrache, el vocablo del año 2013 según la Fundéu del BBVA. Esta palabra con origen rioplatense se refiere a las manifestaciones de protesta delante de domicilios de los gobernantes y no figura en el DRAE, aunque sí está registrado su derivado verbal “escrachar”  ('romper, destruir, aplastar'; 'fotografiar a una persona'). Es curiosa su etimología, o más bien, las numerosas teorías acerca de ella que parten del italiano schiacciare ‘aplastar’, el genovés scrâcca ‘escupir’ que llegarían al español a través del lunfardo. A algunos no se les escapa tampoco el parecido con el verbo inglés scratch ‘rascar, rasgar’.

El escrache, similarmente a lo habíamos visto en el caso del inglés, es una palabra popularizada por los acontecimientos políticos y sociales. Sin embargo, el listado original comprendía otros interesantes términos entre los que elegir como: wasapear, autofoto (‘selfie’), meme, bosón, expapa, al lado del, por desgracia, copago, emprender, ere, austericidio. Y por desgracia no sólo por lo que suponen los referentes a nivel socioeconómico, sino sobre todo porque los términos se han apoderado de esta encomiable iniciativa de concurso mientras que la lengua castellana dispone de tantas otras voces de une belleza indescriptible. Es verdad: austericidio se sale un tanto del tedio gracias a su semiingeniosidad morfológica y cholismo supera mis capacidades interpretativas dado que no soy avezado en deportes. Pero incluir entre las candidatas  la palabra ere es un atentado contra todo sentimiento de estética y dignidad lingüística.

Curiosamente, cierta falta de imaginación lingüística también ha sido partícipe de la elección de la palabra más bella del castellano por la Escuela de Escritores en el año 2006 cuando la ganadora fue amor. Por muy de acuerdo que esté con la belleza inherente del concepto, la palabra amor no puede ser, para el servidor, la palabra más bella del español por trillada y poco original. La falta de imaginación de los votantes la corroboran las palabras que siguen: libertad, paz, vida y, qué alivio, azahar, una pizca de fantasía.

Qué bonita parece, al lado de esta, la iniciativa de apadrinar palabras que caen en desuso de la misma Escuela de Lectores, donde algunos han intentado salvaguardar tesoros léxicos como alféizar, cachivache, hogaño, cáspita y otros términos que no domino, pero de cuya hermosura y utilizad estoy profundamente convencido.

Por todo lo expuesto hasta este punto, me inclino por el concurso organizado por el Instituto Cervantes con motivo del Día E. Todos los que guardamos alguna relación con la villa de Madrid nos acordaremos seguramente de los globos con palabras que estuvieron durante un prolongado tiempo adornando la fachada del edificio del Instituto. Cachivache lucía orgulloso entre otros términos interesantes. La palabra ganadora del concurso convocado en 2011 fue Querétaro, un bello y esdrújulo nombre de una ciudad mexicana propuesta por el actor Gael García Bernal, quien despliega sus concpetos lingüísticos de a pie en este vídeo.



No puedo no admirar la e prétonica reducida a la mexicana en la primera pronunciación de palabra por Gael. Asismismo. Asimismo, recomiendo fervientemente que tomen un tiempo para ver los demás vídeos, aunque sólo Shakira nos propone la original meliflua con su voz de las misma características; los demás no se escapan del tedio, por elucubrar sobre los conceptos en vez de gozar del sonido y la grafía u, otra vez, nos brindan amores, sentimientos, alegrías y libertades anodinos. No me extraña que ganara Quéretaro por aportar un tanto de frescura.

Para mencionar algunas palabras favoritas mías como zozobra, zurcir, desasosiego, murciélago, nocturnidad y, obviamente, el sempiterno cabrahigar, vocablo aprendido hace años grabado con mucha fuerza en mi mente que aunque no haya sido jamás testigo de su empleo ni soy un usuario asiduo personalmente, salvo en situaciones particulares, considero de una belleza absurda e inequiparable (fíjense en la hermosa tilde de cabrahígues). (Casi) todas as voces que encabezan mi listado destacan por sus cualidades estéticas y/o su baja frecuencia de uso. Y desde luego a través del signifiant que el signifié. Igual por deformación profesional. Igual porque no identifico la pregunta sobre “la palabra  más bella” con una sobre “el concepto más bella”. En mi humilde opinión, saussurianamente hablando, una bella palabra debería conjugar la hermosura del significado y del significante, y el segundo tiene que despertar algún tipo de interés.

Picado por la curiosidad acerca de los motivos que guía a las personas a la hora de elegir sus palabras favoritas o las que estiman más bellas, he conducido una pequeña encuesta en mi perfil del Facebook. Hasta ahora los resultados han sido más que satisfactorios e instructivos: sexo, ojizarco, gilipollez, petulante, ronroneo, libélula, abanto, nimiedad, espídico, parranda, tiquismiquis... ¿A qué son todas más atrayentes que amor? Ahora, sin conclusión alguna y consciente de la subjetividad de toda esta empresa, abandono. De momento.

¿Y ustedes? ¿Cuáles son sus palabras favoritas en castellano? Por la razón que sea.

Saturday, 18 January 2014

Miss Word: palabras a la moda (I)


En la época de los rankings (de todo tipo y sobre cualquier asunto) en la que vivimos, han estado cobrando popularidad (¿e importancia?) las llamadas palabras de año. Se trata normalmente de neologismos aparecidos en un determinado periodo o palabras que empiezan a emplearse con mayor frecuencia a causa de cambios sociales, acontecimientos políticos y/o, sobre todo, la moda. Antes, parece, era el lenguaje periodístico el que determinaba las elecciones de los jurados mientras que ahora son las redes sociales las que triunfan en la divulgación de tendencias lingüísticas.

Varias son la instituciones que publican cada año su selección de palabra(s) más popular(es), muchas veces clasificadas en categorías. Los criterios, como en el concurso de Miss Universe, no están muy claros, pero es lo de menos. Algunos organismos utilizan encuestas online, otros hacen su elección mediante gremios “especialistas”. Es particularmente popular este proceder en los países de habla inglesa. Y piénsese lo que se piense de esos listados arbitrarios, son interesantes sobre todo si se yuxtaponen palabras elegidas por varias instituciones a lo largo de un lapso más largo, puesto que se pueden leer como una radiografía de ciertos fenómenos acontecidos (afirmándolo con toda precaución). En este enlace, encontrarán dos magníficos dibujos de la BBC, un repaso gráfico y terminológico de las dácada de los 2000.


Miremos algunos de esos listados más de cerca:


  • 2013: science
  • 2012: socialism and capitalism
  • 2011: pragmatic
  • 2010: austerity
  • 2009: Admonish
  • 2008: Bailout
  • 2007: w00t
  • 2006: Truthiness
  • 2005: Integrity
  • 2004: Blog
  • 2003: Democracy
Un poco conservador (science, pragmatic) a primera vista, este listado del Merriam-Webster contiene sobre todo palabras relacionadas con la política (democracy) y la crisis (bailout ‘rescate’, austerity). La aparición de ‘socialism’ entra las ganadoras de 2012 seguramente esté relacionada con el tan paranoicamente temido Obamacare, por comunista. La interjección 'w00t’ (“expressing joy (it could be after a triumph, or for no reason at all); similar in use to the word "yay"”; procede del ámbito de juegos online) tiene un interés especial, no sólo porque ganara a “quixotic” y a “facebook”, sino también, porque refleja la tendencia (¿duradera?) a utilizar dígitos por letras ne la comunicación online.

OXFORD DICTIONARIES (UK WORDS OF THE YEAR)

  • 2013: selfie
  • 2012: omnishambles (total mess or disorder)
  • 2011: squeezed middle (la clase social más afectada por tiempos de crisis)
  • 2010: big society (‘a political concept whereby a significant amount of responsibility for the running of a society’s services is devolved to local communities and volunteers’)
  • 2009: simples (interjection used to say something isn’t complicated)
  • 2008: credit crunch
  • 2007: carbon footpint
  • 2006: bovvered
  • 2005: sudoku
  • 2004: chav
Un tanto más ambicioso y socialmente consciente, este listado quizá requiera una pequeña investigación para esclarecer los significados contextuales de los términos. Como puede apreciarse, la distinguida Oxford tampoco se ha resistido a la influencia de las redes sociales con “selfie” (autofoto sacada con la mano del protagonista), palabra que ha perdido frente a  “binge-watch” (ver repetidos capítulos de una serie en el ordenador, es decir, la nueva manera de consumo de cultura popular) or “showrooming” (una práctica consistente en ver/probar en tiendas artículos para su posterior adquisición online). De todo el listado el que más me llega al corazón es, obviamente (para los que me conocen), “bovvered” inspirado en mi cómica “más favoritísima” de todos los tiempos Catherine Tate. La ilustración de la palabra en uso hela abajo. Y por último, pero no por ello menos importante, tampoco se queda atrás “omnishambles”, ese neologismo híbrido latinogermánico que pretendo incorporar en mi vocabulario activo en inglés a la de ya.


  • 2001: 9-11
  • 2002: weapons of mass destruction
  • 2003: metrosexual
  • 2004: red state, blue state, purple, state
  • 2005: truthiness
  • 2006: plutoed
  • 2007: default
  • 2008: bailout
  • 2009: tweet
  • 2010: app
  • 2012: hashtag
  • 2013: because
Adictos al Twitter, los representantes de la Sociedal Americana de Dialectología han otorgado dos veces el título a palabros relacionados con esa red social a lo largo de los últimos años ("hashtag, tweet"). Vemos aquí también plasmados los acontecimientos/tendencias de los últimos años ("9-11, weapons..., metrosexual, red state, occupy (Wall Street), bailout"). Sin embargo, este listado probablemente sea el más interesante de los tres que he seleccionado entre los múltiples para esta modesta reflexión. Desde el punto de vista de la neología, emito un suspiro de admiración hacia “truthiness” (un sentimiento de verdad quasi premonitorio, sin una base empírica) y hacia “plutoed” (degradado, como el ex-planeta). La primera, troquelada por Stephen Colbert, parece de una inmensa utilidad ahora que cada uno puede apoderarse de la verdad, hacerla suya y moldearla y venderla según sus necesidades, creencias o (pre-)sentimientos.  Y desde el punto de vista gramatical, gana la conjunción “because” en su uso preposicional (tema para otra entrada) en frases como “because Internet”, “because money” sin el apoyo de la preposición “of” (“because of money”).



Si todavía quieren ser partícipes de esta insignificante locura, El Urban Dictionary brinda a sus usuarios la posibilidad de voto entre selfies, twerks, glassholes y hipsters como posibles palabras del año en una votación todavía abierta.

A modo de conclusión: hay voces que dudan de la utilidad de algunas de las palabras mencionadas tachándolas de modas pasajeras e innecesarias. Así, en este hilo, un tal Ignacio se indigna ante la prescindible complejidad del término "autofoto" proponiendo la simple "foto" por "selfie" y aduciendo que es irrelevante el modo de ejecución de la imagen para el receptor. Quizá no esté equivocado, pero es verdad también que "autofoto" es un hipónimo de "foto" y como tal se utlilizará en contextos específicos que lo necesiten. Tampoco constatamos con naturalidad "Tengo que pasear al pastor alemán", sino "al perro", a menos que la mención de la raza es de relevancia. Y "selfie"/"autofoto"/"cualquier otra traducción del término" es valiosa porque despliega una interesante imagen de una nueva práctica social propiciada por la accesibilidad de dispositivos fotográficos varios y la inmediatez de difusión de esas estampas egocéntricas en las redes sociales. Y este cura reconoce que también, en ocasiones, ha sucumbido a la tentación.

Referencias:



Monday, 13 January 2014

Topónimos españoles en inglés



La pronunciación y forma de los topónimos extranjeros puede plantear ciertos problemas sobre todo cuando no se dispone de conocimientos del sistema fonológico de la lengua extranjera de la cual proceden. Recomiendo que, a modo de ejercicio, intenten averiguar cuál es la pronunciación del nombre de mi ciudad natal Rzeszów o el del famoso volcán islandés de cuyo nombre ni quiero acordarme. Afortunadamente, las lenguas desarrollan una nomenclatura propia para las ciudades mundiales relevantes (a veces milenarias) (ing. world cities) (así Londres tiene versiones en varias lenguas) o los lugares importantes localmente por unas razones u otras. Las fuentes de esos nombres en los idiomas occidentales occidental suelen ser las lenguas originales, el latín y últimamente, cada vez más, el inglés. Y así, por ejemplo, hay "ignorantes" que en mi país llaman Mexico City a México, D.F. aunque existe un nombre polaco con el que yo siempre lo he conocido (Miasto Meksyk). Y mientras que que es normal que el nombre de una ciudad llegue a una lengua a través de una tercera (vide Seville en inglés), en este caso particular es más bien la falta de conocimientos de los que emplean dicha palabreja.

Una persona, cuyo nombre obviaré aquí, enviándole un guiño anónimo por si alguna vez llega a leer esto, me preguntó una vez: “¿Pero ¿para qué,? si los nombres propios no se traducen?”, a lo cual le respondí “Sí, por eso decimos en castellano ‘Nos vamos a Scotland tomorrow’”. Y mientras que sí es verídico que no deberían traducirse los nombres propios de personas, los topónimos y gentilicios suelen tener sus versiones. De hecho, también se traducen por costumbre los nombres de la realeza o los de personas como yo, que he decidido a veces recurrir a la versión castellanizada de mi nombre, probablemente porque desde mi infancia ha habido gente que me ha llamado así.

He aquí una serie (no exhaustiva) de topónimos que se refieren a lugares españoles en inglés con sus transcripciones fonéticas. Todos estos topónimos son diferentes a los españoles o por lo menos tienen un gentilicio correspondiente diferente. Por más antiintuitivo que pueda resultar/sonar, es recomendable emplear las formas/pronunciaciones nativas o circunnativas para no correr el riesgo de malentendidos y, sencillamente, hablar bien inglés, sobre todo si son nombres ampliamente concocidos y ampliamente usados. Las transcripciones son británicas, así que habría que agregar las erres correspondientes y quitar algunas vocales neutras de los diptongos centralizados.



ESPAÑOL
INGLÉS
Andalucía/andaluz
Andalusia/Andalusian
/ˌændəˈluːsiə/ /-ˈluːʒə/ /-ˈluːziə/
Aragon/aragonés
Aragon/Aragonese
/ˈærəɡən/
Islas Baleares
Balearic Islands/Balearic
 /ˌbæliˈærɪk/
País Vasco
Basque Country/Basque 
/bæsk/ /bɑːsk/
Islas Canarias
Canary Islands/Canarian
/kəˈneər|i/
Castilla
Castile/Castilian
/kæˈstiːl/ /kæ ˈstɪl iən/
Cataluña/catalán
Catalonia/Catalan
/ˌkætəˈləʊn iə/ /ˈkætələn/
Galicia/gallego
Galicia/Galician
/ɡə ˈlɪs iə/ /-ˈlɪʃə/
Navarra
Navarre/Navarrese
/nəˈvɑː/
Mallorca
Majorca/Mallorca
/məˈjɔːkə/ /məˈdʒɔːkə/
Sevilla
Seville/Sevillian 
/səˈvɪl/ 
Comunidad Valenciana
Valencian Community
/və ˈlenʃiə/ tb. /-siə/
Vizcaya
Biscay
/ˈbɪskeɪ/



Este mapa encontrado online tiene un carácter informativo a nivel lingüístico, no político.

COMENTARIOS

1. Existen también formas Andalucia/-an, pero sobre todo el gentilicio no tiene mucho sentido, al no ser ni la forma inglesa tradicional, ni una forma española.

2. Son de origen marcadamente francés: Basque, Biscay, Seville, Navarre. Hay una región con este último nombre en el sur de Francia colindante con España: La Basse-Navarre. Además, es lógico que el inglés disponga de un nombre propio para el antiguo reino de Navarra dada su importancia histórica; nombre de origen y pronunciación franceses (fr. Navarre).

3. Catalonia es el nombre de Cataluña en latín.  El nombre original es Majorca donde se refleja el origen latino del nombre que en castellano se ortografía de forma históricamente errónea;  el nombre Mallorca en inglés parece ser una adaptación nueva.



Una cuestión aparte es la pronunciación inglesa de algunos nombre que no tienen forma gráfica propia en dicha lengua, como, por ejemplo, Madrid /məˈdrɪd/ o Barcelona /ˌbɑːsɪˈləʊnə/, pero sería tema para otra entrada. 

Y para acabar, un entretenido QUIZ para evaluar los conocimientos inversos.

Y OTRO para practicar lo visto.



Referencias:

Wells, John (2008). Longman Pronunciation Dictionary. Harlow: Longman.
www.howjsay.org

 

Tuesday, 31 December 2013

"Brindaz por Madriz" o Notas sobre la pronunciación fricativa sorda de la -d final


Estas navidades están siendo muy fructíferas por lo que respecta a la recién germinada y nacida en mi inspiración bloguera. Escribo esta entrada sin manuales a mano, así que no puedo documentarme mejor, razón por la cual me excuso.

Cuando antes de partir de viaje navideño publiqué en mi perfil de Facebook una versión modificada del crismas fonético del año pasado reproducido abajo, una amiga y ex-compañera de trabajo, profesora de inglés gallega no tardó en lanzar una semicrítica hacia mi versión de la transcripción en castellano afirmando que discrepaba con la fricativa que utilicé al final de “Navidad” tachando, no sin razón, la pronunciación que representaba de madrileña.


crismas unico con transcripciones foneticas

Es sabido que el uso del sonido fricativo interdental sordo en posición final en lugar de una versión debilitada/desaparecida del fonema sonoro es uno de los rasgos distintivos del habla de la Villa. Este estereotipo forma parte de la imagen de la capital hasta tal punto que el nombre de la misma se transcribe, humorísticamente o no, con la grafía Madriz (existe hasta una revista llamada Es Madrid No Madriz cuyo blog podéis consultar aquí y otras marcas también la explotan). A raíz de lo sucedido, me he planteado dos preguntas:
  1. ¿Cuál es la verdadera naturaleza del fenómeno lingüísticamente hablando? ¿Es de verdad tan por antonomasia madrileño este fenómeno? ¿Es algo nuevo?
  2. ¿Por qué despierta tanto sentimiento negativo en algunos sectores de la población?



La respuesta a la pregunta número 1 parece fácil: no, no es típicamente madrileño ni mucho menos, pues está mucho más extendido en los dialectos norteños. De hecho, hay quien pronuncia y escribe "Valladoliz" (vide Madrid) y el ex-presidente Zapatero (siendo leonés) pronuncia, como puede comprobarse en este vídeo, “verdad”, “Valladolid” con una marcada “zeta” final, lo cual ha sido motivo de burla de parte de algunos.

Ahora, según Lapesa es una pronunciación históricamente bien arraigada en castellano.

“Y la /d/ tomaba un sonido asibilado que ora se escribía con d (poridad, verdad, sabed), ora con t (poridat, verdat, sabet) y a veces con th (abbath, Uith ‘vid’) y z (liz por ‘lid’ en Berceo): probablemente era el de la [θ] que el castellano vulgar de hoy pronuncia en saluz, Madrid, azmitir.”
(R. Lapesa (1981). Historia de la lengua española. Madrid: Gredos. P. 208)
A continuación repoducimos las realizaciones no finales de /d/.


Alófonos de /d/
ejemplos
 [d] posición inicial, tras /l/ y /n/

Diego /’djeɣo/
alcalde /al’kalde/
duende /’dwende/

[ð] otras posiciones
dedo /’deðo/



Partiendo de lo dice el Diccionario Panhispánico de Dudas sobre la /d/ final:

“También es extremadamente débil la pronunciación de la /d/ final de palabra, que en el habla poco esmerada de algunas zonas de España tiende a perderse: *[madrí, usté, berdá], por Madrid, usted, verdad; en realidad, en la pronunciación normal se articula una /d/ final muy relajada, apenas perceptible. En zonas del centro de España, algunos hablantes cambian por /z/ el sonido /d/ en final de sílaba o de palabra, pronunciación que debe evitarse en el habla esmerada: *[azkirír] por adquirir, *[birtúz] por virtud. Entre hablantes catalanes es frecuente pronunciar la /d/ final como una /t/, por influjo del catalán: *[berdát] por verdad.”

obtenemos varias opciones: 1) la pérdida; 2) la pronunciación de la /d/ muy debilitada, un mero amago articulatorio sin apenas perceptibilidad fonética [ð]; 3) la [θ] y la 4) [t]. Mientras que la última opción probablemente sea la menos extendida y la más estigmatizada como no propia del castellano, las tres primeras se inscriben perfectamente en el sistema. Así, hay gente que insiste en que se debería pronunciar (y que ellos pronuncian) una /d/ (opción 2), sin embargo, una [d] oclusiva sonora en el fondo sería inviable y una [ð] también dificultosa por una serie de razones. Entre los numerosos procesos que ocurren en la coda silábica en castellano (una posición bastante débil, existiendo en español una marcada tendencia a la estructura silábica CV [ka.ka]]) hay una regla que reza que las consonantes oclusivas sonoras se vuelven sordas en posición final de palabra dando formas como “pub” [paf].

Se permiten en posición final de sílaba/palabra en castellano los fonemas /l/, /r/, /n/, /s/, /θ/ (que sufren una serie de procesos dialectales) y el dichoso /d/. Sin embaro, la /d/ se desarrolló en castellano mediante la sonorización de la /t/ latina en tiempos anteriores a la desaparición de la –e final después de dicha consonante ("virtude-virtud"; "Madride" también es una forma registrada, por ejemplo, en el CORDE, aunque los orígenes y el desdarrollo del nombre probablemente sea tema para otra entrada íntegra). Dicha desaparición dejó a la pobre /d/ como única oclusiva (además sonora) en un lugar fonológicamente poco oportuno y es comprensible que la lengua busque soluciones para normalizar y “arreglar” el sistema. Esta búsqueda nos brinda el abanico de opciones desde la pérdida, pasando por debilitacion al hasta la [θ] (sustitución por el sonido más idóneo por ser el equivalente sordo de una de las realizaciones alófonicas del fonema /d/, a saber, [ð] (sonido fricativo/aproximante interdental sonoro).

Curiosamente, si consultamos este mapa basado en el ALPI (Atlas Lingüístico de la Península Ibérica), parece que es la elisión la que más extendida está, aunque no nos deberíamos fiar excesivamente de estas isoglosas porque no distinguen realizaciones sordas de las sonoras e indica que en Madrid la -d se elide, lo cual, como bien es sabido, no es forzosamente cierto.

Dicho todo esto, hay que puntualizar que el fonema /d/ seguido de vocal, p.ej. "de Madrid al cielo", es un entorno muy propicio para discernir qué es lo que uno verdaderamente tiene como fonema allí. En todo caso, si se precisan más datos, en este enlace hay un recorrido bastante completo por las vicisitues de la –d final.

Pronunciaciones de la -d final


Ya a modo de anécdota, todo esto me recuerda 2 cosas: por un lado, las pronunciaciones de mis alumnos, quienes dicen *[dox] por [dɒg] (*[dok] /*[dog]) o [bix] por [bɪg] (*[bik]); por otro, el descubrimiento personal de hace años cuando una profesora de una universidad madrileña me hizo reflexionar mucho gracias a sus pronunciaciones (castellanas septentrionales) de los finales de sílaba en palabras como pragmático o digno, donde no sólo se desonorizaba la consonante, sino también se fricatizaba dando realizaciones como [dixno] o [prax’matiko]. Y desde entonces ha florecido mi fascinación por la complejidad de lo que ocurre al final de la sílaba castellana.


Llegado hasta aquí, como un gran “fans” de todo lo madrileño, en respuesta a la cuestión numero dos, adoptaré, obviamente una postura defensora, puesto que yo mismo, en mi imperfecto castellano, pronuncio a menudo “verdad, Madrid, soledad” con [θ] y fue ese el motivo por el cual, a conciencia, opté por transcribir así la palabra “navidad”. No es una aberración o un error o un descuido. De hecho, entre todas las opciones 1-3 es la última la que más energía articulatoria requiere, una solución perfectamente sistémica y valiosa, como hemos visto. Dice Lapesa en Historia de la Lengua Española (1981: 478) que en los dialectos septentrionales: “la dicción cuidadosa [...] rehúye Valladolí, salú, bondá.”

No tengo osadía suficiente en el fondo para contestar la segunda pregunta. ¿Por qué, por ejemplo, es aceptado el leísmo sólo en uno de los casos siguientes?

  1. A Pedro le quiero mucho.
  2. ?A tu madre le vi ayer
  3. ?Coge el vaso y pásamele.

Para que una forma se considere estándar y de prestigio se tienen que conjugar una serie de factores actitudinales, políticos y de otra índole, factores no perinentes y poco interesantes desde el punto de vista lingüístico. Madrid es la capital, con todo lo que conlleva para lo bueno y para lo malo.

Resumiendo, las razones para reivindicar la realización [θ] del fonema /d/ final son:

  1. No es hábitat natural del fonema /d/ la posición final de palabra;
  2. La "zeta" tiene sentido dentro del sistema;
  3. No es un descuido;
  4. La zona donde ha triunfado es un mucho más amplia que Madrid;
  5. Le confiere un colorido especial a la variedad castellana septentrional;
  6. La "zeta" mola mazo.
¡Brindaz por la saluz y longevidaz de la zeta final en Madriz! 

Thursday, 26 December 2013

Mari Crismas / Navideñamente

Hace un par de días con motivo de las celebraciones empezó a circular por la red un meme con un imaginario menú de Nochebuena en casa de la eminente alcaldesa de la villa de Madrid, cuya copia podéis consultar abajo. La eminente alcaldesa ya nos proporcionó directamente unos momentos de risa saludable con su "relaxing cup of café con leche" hace unos meses, una expresión que, por lo menos temporalmente, se ha convertido en un texto de la cultura en este país donde uno puede tomar un simple y elidido "relaxing" (habría que ver cuán duradero será el fenómeno). Ahora, Doña AB ha vuelto a hacerme reír de forma indirecta (a través de una(s) mente(s) prodigiosa(s) de "memeros" digitales), por lo cual, desde mi humilde posición, le doy las gracias.

Como profesor que soy, tan frecuentemente expuesto a las ingeniosas traducciones digitales en los trabajos de mis alumnos, me he quedado sorprendido y francamente entretenido por esa divertida iniciativa. Hasta hoy en día me acuerdo de una de esas perlitas lingüísticas que me amenizó una madrugada y aunque ya no soy capaz de reconstruir textualmente aquel disparate, recuerdo que se trataba de una frase en inglés, obviamente fruto del trabajo del traductor, con la palabra "pipe" incrustada en un contexto en el cual no se le podía asignar ningún significado que no resultase ridículo. Ante ese hecho, habiendo recurrido a una estrategia de análisis sintáctico-semántico contextual y al haber determinado que tratábase, con toda seguridad, de un verbo y probablemente en un tiempo pasado, identifiqué un posible significado de "obligación". Sirva de ejemplo ilustrativo la siguiente frase inventada ad hoc:

The witness pipe to go to court.

En aquel momento, sólo me quedaba por trazar el camino que habían recorrido los algoritmos del traductor Google para llegar a tal solución. Al localizar, entre los posibles significados que para "pipe" figuran en mi diccionario mental, la palabra "tubo", se hizo luz: "el testigo tubo que ir al tribunal". Así quedó patente no sólo la negligencia académica, sino también la ignorancia y/o descuido ortográficos del autor. Sin embargo: no, no hubo suspenso, sino risas en clase ante una situación tan absurda.


el famoso menú navideño en casa de los AznarAnalicemos ahora algunos de los mecanismos que rigen las traducciones del menú de arriba:

Para empezar, el uso de la palabra inglesa "little" para rendir el significado de los diminutivos españoles genera cierto efecto cómico. Así obtenemos "little Russian salad" por ensaladilla rusa (ing. Olivier salad); "little tit cheese" - una traducción, a mi parecer, bastante lograda, puesto que, en efecto, el queso debe su nombre a su particular forma -,"little flags" por banderillas y "little bacon from Heaven" por tocinillo de cielo (una inquietante metáfora en el propio español).

Entre los "covers" (tapas) reina, sin duda alguna, "for her", la traducción literal de la forma apocopada del sintagma preposicional "para ella", homófona con "paella".  Pero tampoco se quedan atrás las carnes encabezadas por "bull's cock" seguido de "pussy to the little garlic" donde se juega con el significado de "rabo" y "conejo" en la lengua coloquial para denotar el pene y la vagina, respectivamente. En el segundo caso, además, se explota la comicidad de la traducción literal del sintagma preposicional "al ajillo", procedimiento repetido en "golden to the iron".

Abundan en este pequeño texto traducciones literales jocosas; así encontramos dorada/golden, milhojas/one thousand leaves, fruta del tiempo/weather fruit, licor de hierbas/liquor of grasses. Se trata mayoritariamente de una sencilla exploración de la polisemia/homonimia de la palabra española antes de la ejecución la traducción, enriquecida en el caso de "caballa/female horse" a través de la asignación de un significado ausente a la palabra "caballa" por sus coligaciones morfoetimológicas (según el diccionario CLAVE, el nombre del pez se troqueló haciendo referencia a los pequeños saltos que dan los ejemplares encima de la superficie marina). Pero hay también traducciones más ingeniosas. Por ejemplo, "he came with the landlady" juega con la homofonía del sustantivo masculino vino y la tercera persona del pretérito perfecto simple del verbo venir, además de basarse en la ambigüedad de la palabra "casera", la cual puede ser un adjetivo singular femenino (y como tal constituye el nombre de una marca de gaseosa) o tener un significado sustantivo de "propietaria".

Y para acabar, mis dos favoritos:

1) "turrón/your rum", una reinterpretación fonológica gracias a la cual obtenemos un sustantivo masculino singular con un posesivo incorporado (mirrón, turrón, surrón, nuestrorrón, vuestrorrón); habría que preguntarnos como sería el plural de dicho sustantivo en una frase como "Ya se ha comido los dos susrrones/surrones";

2) "trucha en su salsa/homosexual in his element" es especialmente interesante por diversas razones: en primer lugar, se recurre a la acepción coloquial de "trucha" (no recogida en el DRAE), un recurso ya de por sí cómico y de etimología incierta. Internet está lleno de explicaciones anecdóticas como esta o esta; lo que sí es seguro es la peninsularidad del giro que, además, según El Diccionario gay-lésbico de Félix Rodríguez (2008, Madrid: Gredos), ha dado pie a una serie de derivados: truchi, truchón/-a, trucho, truchismo. En el famoso menú, el significado de "trucha" se traslada al inglés mediante el empleo de una palabra quasitécnica perteneciente a un registro neutro/formal generando un efecto aún más chistoso. En segundo lugar, el sintagma preposicional "en su salsa" que alude a la forma de preparar el plato, se reinterpreta como figurado y se traduce por la expresión inglesa equivalente obteniendo un contraste metafórico y de registros hilarante entre las dos lenguas.

En definitiva, considerada la complejidad y riqueza conceptual detrás de este meme, no me queda otra que felicitar a sus autores y desearles, y a todos, un buen e ingenioso año 2014.

¡Mari Crismas!
Schwalosopher